Wednesday, December 07, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 7/12


Diciembre 7

El arte no tiene edad

En el año 1633, día más, día menos, nació Gregorio de Matos, el poeta que mejor sabía tomarle el pelo al Brasil colonial.
En 1969, en plena dictadura militar, el comandante de la sexta región denunció por “subversivos” sus poemas, que dormían el sueño de los justos desde hacía tres siglos en la biblioteca de la Secretaría de Cultura de la ciudad de San Salvador de Bahía, y los arrojó a la hoguera.
En 1984, en un país vecino, la dictadura militar del Paraguay prohibió una obra que iba a estrenar el teatro Arlequín, por tratarse de un “panfleto contra el orden, la disciplina, el soldado y la ley”. Hacía veinticuatro siglos que la obra, “Las troyanas”, había sido escrita por Eurípides.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Tuesday, December 06, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 6/12


Diciembre 6

Una lección de teatro

En este día de 1938, el Comité de Actividades Antiamericanas, que funcionaba en Washington, interrogó a Hallie Flanagan.
Ella dirigía los teatros públicos.
Joe Starnes, diputado por Alabama, tuvo a su cargo el interrogatorio.

A propósito de un artículo escrito por Hallie, le preguntó:

—Usted cita a un tal Marlowe. ¿Él es comunista?
—Disculpe, pero se trata de una cita de Christopher Marlowe.
—Díganos quién es, para tener una referencia precisa.
—Él fue el mayor dramaturgo inglés en el período anterior a Shakespeare.
—Sí, claro, hasta en el teatro griego encontramos gente de ésa
que ahora algunos llaman comunistas.
—Muy cierto.
—Creo que hasta el señor Eurípides fue culpable de enseñar la
conciencia de clase, ¿no?
—Me parece que todos los dramaturgos griegos fueron acusados.
—Así que no podemos decir cuándo empezó esto —suspiró el diputado Starnes.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 5/12


Diciembre 5

La voluntad de belleza

El presidente de la Sociedad Española de Historia Natural dictaminó, en 1886, que las pinturas de la caverna de Altamira no tenían miles de años de edad:

Son obra de algún mediano discípulo de la escuela moderna actual—afirmó, confirmando las sospechas de casi todos los expertos.

Veinte años después, los tales expertos tuvieron que reconocer que estaban equivocados. Y así se demostró que la voluntad de belleza, como el hambre, como el deseo, había acompañado desde siempre la aventura humana en el mundo.
Mucho antes de eso que llamamos Civilización, habíamos convertido en flautas los huesos de las aves, habíamos perforado los caracoles para hacer collares y habíamos creado colores, mezclando tierra, sangre, polvo de piedras y jugos de plantas, para alindar nuestras cavernas y para que cada cuerpo fuera un cuadro caminante.
Cuando los conquistadores españoles llegaron a Veracruz, encontraron que los indios huastecos andaban completamente desnudos, ellas y ellos, con los cuerpos pintados para gustar y gustarse:

Estos son los peores —sentenció el conquistador Bernal Díaz del Castillo.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.


Sunday, December 04, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 4/12


Diciembre 4

Memoria verde

Como nosotros, los árboles recuerdan.
Pero ellos no olvidan: van formando anillos en el tronco, y de anillo en anillo van guardando su memoria.
Los anillos cuentan la historia de cada árbol y delatan su edad, que en algunos casos llega a los dos mil años; cuentan qué climas conoció, qué inundaciones y sequías sufrió, y conservan las cicatrices de los incendios, las plagas y los temblores de tierra que lo han atacado.
Un día como hoy, un estudioso del tema, José Armando Boninsegna, recibió de los niños de una escuela argentina la mejor explicación posible:

—Los arbolitos van a la escuela y aprenden a escribir. ¿Dónde escriben? En su panza. ¿Y cómo escriben? Con anillos.Y eso se puede leer.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.


Saturday, December 03, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 3/12


Diciembre 3

El rey que dijo basta

Durante cuatro siglos, el África negra se especializó en la venta de carne humana. Según la división internacional del trabajo, su destino era producir esclavos para el mercado mundial.
En 1720, un rey se negó.
Agaja Trudo, rey de Dahomey, incendió los fortines europeos y arrasó los embarcaderos de esclavos.
 Durante diez años, soportó el acoso de los traficantes y los ataques de los reinos vecinos.
Más, no pudo.

Europa se negaba a venderle armas si no pagaba en moneda humana.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 2/12


Diciembre 2

Día contra la esclavitud

A mediados del siglo diecinueve, John Brown, blanco, traidor a su raza, traidor a su clase, asaltó un arsenal militar de Virginia, para entregar armas a los esclavos negros de las plantaciones.
 El coronel Robert Lee, jefe de la tropa que cercó y capturó a Brown, fue ascendido a general; y poco después comandó  el ejército que defendió la esclavitud durante la larga guerra del sur contra el norte de los Estados Unidos.
Lee, general de los esclavistas, murió en la cama. Fue despedido con honores militares, música marcial, cañonazos y palabras que exaltaron las virtudes de este grandioso genio militar de América.
Brown, amigo de los esclavos, fue condenado por el asalto al arsenal: asesinato, conspiración y traición al Estado. Murió ahorcado en 1859, en el día de hoy.

En el día de hoy, que por casualidad es el Día contra la esclavitud.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Thursday, December 01, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 1/12


Diciembre 1

Adiós a las armas

El presidente de Costa Rica, don Pepe Figueres, había dicho:

—Aquí lo único que anda mal es todo.

Y en el año 1948, suprimió las fuerzas armadas.
Muchos anunciaron el fin del mundo, o por lo menos el fin
de Costa Rica.
Pero el mundo siguió girando, y Costa Rica se salvó de las guerras y los golpes de Estado.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Wednesday, November 30, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 30/11


Noviembre 30

Cita en el Paraíso

En el año 2010, se inició otra conferencia mundial, la mil y una, en defensa del medio ambiente.
Como de costumbre, los exterminadores de la naturaleza le recitaron poemas de amor.
Ocurrió en Cancún. Mejor lugar, imposible.
A primera vista, Cancún es una tarjeta postal, pero esta vieja aldea de pescadores se ha convertido, en el último medio siglo, en un modernoso y gigantesco hotel de treinta mil habitaciones, que en el camino de su prosperidad ha aplastado los médanos, los lagos, las playas vírgenes, los bosques vírgenes, los manglares y todos los obstáculos que la naturaleza oponía a su exitoso desarrollo. Hasta la arena de las playas ha sido sacrificada, y ahora Cancún compra arena ajena.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 29/11


Noviembre 29

Campeonato mundial del terror

En el desprecio por la vida humana, Hitler era imbatible; pero tuvo competidores.


En el año 2010, el gobierno ruso reconoció oficialmente que había sido Stalin el autor de la matanza de catorce mil quinientos prisioneros polacos en Katyn, Kharkov y Miednoje. Los polacos habían sido fusilados por la nuca en la primavera de 1940, y el crimen había sido siempre atribuido a la Alemania nazi.

En 1945, cuando ya era más que evidente la victoria de los aliados, la ciudad alemana de Dresden y las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki fueron arrasadas hasta la última piedra. Las fuentes oficiales de las naciones victoriosas dijeron que esos eran objetivos militares, pero los miles y miles de muertos fueron todos civiles, y entre las ruinas no apareció ni una honda para cazar pajaritos.


>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 28/11


Noviembre 28

El hombre que enseñaba aprendiendo

En el año 2009, el gobierno de Brasil pidió disculpas a Paulo Freire. El no pudo agradecer el gesto, porque llevaba doce años de muerto.
Paulo había sido el profeta de una educación solidaria. En sus comienzos, daba clases bajo un árbol. Había alfabetizado a miles y miles de obreros del azúcar, en Pernambuco, para que fueran capaces de leer el mundo y ayudaran a cambiarlo.
La dictadura militar lo metió preso, lo echó del país y le prohibió el regreso.
En el exilio, Paulo anduvo mucho mundo. Cuanto más enseñaba, más aprendía.
Hoy, trescientas cuarenta escuelas brasileñas llevan su nombre.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Sunday, November 27, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 27/11


Noviembre 27

Cuando ardieron las aguas de Río de Janeiro

En 1910, culminó la rebelión de la marinería brasileña. Los sublevados habían amenazado, mediante cañonazos de advertencia, a la ciudad de Río de Janeiro:
—Basta de azotes, o haremos polvo la ciudad.
A bordo de los buques de guerra, los latigazos eran costumbre, y con frecuencia morían los castigados.
Y al cabo de cinco días triunfó el motín, y los látigos fueron arrojados al fondo de las aguas, y los parias de la mar desfilaron, aclamados, por las calles de Río.
Un tiempo después, el jefe de la insurrección, Joáo Candido, hijo de esclavos, almirante por decisión de los sublevados, volvió a ser marinero raso.
Y un tiempo después, fue expulsado. Y un tiempo después, fue preso.
Y un tiempo después, fue encerrado en el manicomio.

Él tiene su monumento, dice una canción, en las piedras pisadas de los muelles.


>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Saturday, November 26, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 26/11


Noviembre 26

Laura y Paul

Cuando Karl Marx leyó El derecho a la pereza, sentenció:
—Si esto es marxismo, yo no soy marxista.
El autor, Paul Lafargue, parecía más anarquista que comunista, y revelaba una sospechosa tendencia a la locura tropical.
Tampoco para yerno le gustaba este cubano de color no muy clarito:
—La intimidad excesiva está fuera de lugar —le advirtió, por escrito, desde que Paul inició peligrosos avances sobre su hija Laura, y solemnemente agregó:
—Es mi deber interponer mi razón ante su temperamento criollo.
La razón fracasó.
Laura Marx y Paul Lafargue compartieron la vida durante más de cuarenta años.

Y en la noche de hoy del año 1911, cuando la vida ya no era vida, en su cama de siempre viajaron, abrazados, el último viaje.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Friday, November 25, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 25/11


Noviembre 25

Día contra la violencia doméstica

En la selva del Alto Paraná, las mariposas más lindas se salvan exhibiéndose. Despliegan sus alas negras, alegradas a pinceladas rojas o amarillas, y de flor en flor aletean sin la menor preocupación. Al cabo de miles y miles de años de experiencia, sus enemigos han aprendido que esas mariposas contienen veneno. Las arañas, las avispas, las lagartijas, las moscas y los murciélagos miran de lejos, a prudente distancia.
El 25 de noviembre de 1960, tres militantes contra la dictadura del generalísimo Trujillo fueron apaleadas y arrojadas a un abismo en la República Dominicana. Eran las hermanas Mirabal. Eran las más lindas, las llamaban mariposas.

En su memoria, en memoria de su belleza incomible, hoy es el Día mundial contra la violencia doméstica. O sea: contra la violencia de los trujillitos que ejercen la dictadura dentro de cada casa.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 24/11


Noviembre 24

Abuela

En 1974, sus huesos aparecieron en las colinas pedregosas de Etiopía.
Sus descubridores la llamaron Lucy.
Gracias a la tecnología más avanzada, pudieron calcularle la edad, unos tres millones ciento setenta y cinco mil años, día más, día menos, y también la estatura: era más bien bajita, medía un metro y poco.
Lo demás fue deducido, o quizás adivinado: tenía el cuerpo bastante peludo, ya no caminaba en cuatro patas pero se balanceaba en andares de chimpancé, con las manos casi rozando el suelo, y más que el suelo le gustaban las copas de los árboles.
Quizás había muerto ahogada en un río.
Quizás huía de un león o de algún otro desconocido que se mostró interesado por ella.
Había nacido mucho antes que el fuego y la palabra, pero quizás hablaba ya un lenguaje de gestos y ruidos que quizá decían, o querían decir, pongamos por caso,

tengo frío,
tengo hambre,
no me dejen sola.”

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Wednesday, November 23, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 23/11


Noviembre 23

Abuelo

Hoy salió de la imprenta, en 1859, el primer ejemplar de “El origen de las especies”, de Charles Darwin.
En el manuscrito original, el libro había tenido otro nombre. Se llamaba “Zoonomia”, en homenaje a una obra del abuelo de Charles, Erasmus Darwin.
Don Erasmus había engendrado catorce hijos y varios libros. Y setenta años antes que su nieto, había advertido que todo lo que en la naturaleza brota, navega, camina o vuela tiene un origen común, y ese origen común no es la mano de Dios.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Tuesday, November 22, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 22/11


Noviembre 22

Día de la música

Según cuentan los memoriosos, en otros tiempos el sol fue el dueño de la música, hasta que el viento se la robó. Desde entonces, para consolar al sol, los pájaros le ofrecen conciertos al principio y al fin de cada día.
Pero los alados cantores no pueden competir con los rugidos y los chillidos de los motores que gobiernan las grandes ciudades. Ya poco o nada se escucha el canto de los pájaros. En vano se rompen el pecho queriendo hacerse oír, y el esfuerzo por sonar cada vez más alto arruina sus trinos.

Y ya las hembras no reconocen a sus machos. Ellos las llaman, virtuosos tenores, irresistibles barítonos, pero en el barullo urbano no se distingue quién es quién, y ellas terminan aceptando el abrigo de alas extrañas.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 21/11


Noviembre 21

El partido más triste de la historia

En 1973, Chile era un país prisionero de la dictadura militar, y el Estadio Nacional se había convertido en campo de concentración y en cámara de torturas.
La selección chilena iba a disputar, contra la Unión Soviética, un partido decisivo para clasificar a la Copa del Mundo.
La dictadura de Pinochet decidió que el partido debía disputarse en el Estadio Nacional, sí o sí.
Los presos que el estadio encerraba fueron trasladados de apuro y las máximas autoridades del fútbol mundial inspeccionaron la cancha, césped impecable, y dieron su bendición.
La selección soviética se negó a jugar.
Asistieron dieciocho mil entusiastas, que pagaron entrada y ovacionaron el gol que Francisco Valdés metió en el arco vacío.

La selección chilena jugó contra nadie.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Sunday, November 20, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 20/11


Noviembre 20

Niños que dicen

Hoy es el Día de la infancia.
Salgo a caminar y me cruzo con una nena de dos años, o poco más, esa edad en la que todos somos paganos.
La nena viene brincando, saludando al verderío:
¡Hola, pastito!
—¡Buen día, pastito!
Después, se detiene a escuchar a los pájaros que cantan en la copa de un árbol. Y los aplaude.

Y al mediodía de este día, un niño de unos ocho años, nueve quizá, me trae a casa un regalo.
Es una carpeta llena de dibujos.
El regalo viene de los alumnos de una escuela montevideana, del barrio del Cerrito de la Victoria. Y el joven artista me lo ofrece explicando:

—Estos dibujos somos nosotros.


>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 19/11


Noviembre 19

El musgo y la piedra

Al amanecer de este día de 1915, Joe Hill fue fusilado en Salt Lake City.
Este extranjero agitador, que había cambiado dos veces de nombre y mil veces de oficio y de domicilio, había cometido las canciones que acompañaban las huelgas obreras en los Estados Unidos.
En la última noche, pidió a sus compañeros que no perdieran tiempo llorándolo:

Mi última voluntad es fácil de decir, porque no dejo herencia para dividir:
Mi libertad es todo lo que queda. No cría musgo la piedra que rueda.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Friday, November 18, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 18/11


Noviembre 18

El Zorro nació cuatro veces

En 1615 nació por primera vez. Se llamó William Lamport, fue pelirrojo, fue irlandés.
Y nació nuevamente cuando cambió de nombre y de patria, y fue Guillén Lombardo, español, capitán de la Armada española.
Y por tercera vez nació convertido en héroe de la independencia de México, y en el año 1659 fue condenado a la hoguera, y se ahorcó antes de morir en la deshonra del fuego.
Resucitó en el siglo veinte. Se llamó Diego de la Vega, que se enmascaraba y era el Zorro, espadachín justiciero de los desamparados, que marcaba con una Z la huella de su paso. Douglas Fairbanks, Tyrone Power, Alain Deilon y Antonio Banderas empuñaron su espada en Hollywood.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.

Thursday, November 17, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 17/11


Noviembre 17

El otro oído

Hoy murió, en 1959, el músico brasileño Heitor Villalobos. Él tenía dos oídos, uno de adentro y otro de afuera.
En sus años mozos, cuando se ganaba la vida tocando el piano en algún putero de Río de Janeiro, Villalobos se las arreglaba para ir componiendo sus obras, como si tal cosa: cerraba el oído de afuera a la barahúnda de carcajadas y bebederas, y el oído de adentro se abría para escuchar, nota tras nota, su música naciente.

Después, en los años maduros, el oído de adentro fue su refugio contra los insultos del público y los venenos de los críticos.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.
http://andrescasciani.com/

Wednesday, November 16, 2016

Los hijos de los días - Galeano ilustrado por Casciani 16/11


Noviembre 16

Un averiguador de la vida

Como era muy miope, no tuvo más remedio que inventar lentes que fundaron la óptica moderna y un telescopio que descubrió una estrella nueva.
Y como era muy mirón, mirando un copo de nieve en la palma de su mano vio que el alma del hielo era una estrella de seis picos, seis, como seis son los lados de las celdillas de las abejas en los panales, y con los ojos de su razón vio que la forma hexagonal sabe usar el espacio de la mejor manera.
Y en el balcón de su casa vio que no era circular el viaje de sus plantitas en busca de la luz, y dedujo que quizá tampoco era circular el viaje de los planetas alrededor del sol, y su telescopio se puso a medir las elipses que describen. Viendo, vivió.
Cuando dejó de ver murió, en este día de 1630. La lápida de Johannes Kepler dice:

“Medí los cielos. Ahora, las sombras mido”.

>> Fragmento contenido en el libro "LOS HIJOS DE LOS DIAS", de Eduardo Galeano, Siglo XXI, 2012.
>> Ilustración digital | Andrés Casciani.